Juan 1:16 Porque de su plenitud recibimos todos, y gracia sobre gracia. Porque la ley fue dada por medio de Moises; la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie le vio jamás; el Unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer. El estilo de la invitación se ha comparado con la forma en que los vendedores ambulantes ofrecían su mercancía en el antiguo Oriente. El proverbista, en tono poético, usa una lengua semejante (Proverbios 9:1-6), donde la sabiduría, tomando forma humana invita a un banquete. El mensaje evangélico se da en torno a esta invitación que emana la gracia. Dios es quien da el primer paso; siempre toma la iniciativa. El necesitado debe moverse hacia la fuente; el acceso permanece abierto para quienes voluntariamente acuden a tomar del agua de la vida. No podemos ignorar las demandas de la gracia, tal como nos la presenta el apóstol Pablo en su carta a Tito: Porque la gracia de Dios se ha manifesta...
Habitando en su presencia