La cena de las bodas del Cordero
9 Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios. 10 Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.
- La cena de bodas del Cordero es una representación de la comunión alegre y eterna que tiene lugar entre Jesucristo y su iglesia. Esta imagen futura de una gran fiesta de bodas se extrae tanto de las imágenes del Antiguo Testamento como del Nuevo Testamento. Cuando haya llegado el momento de la boda de Jesucristo con su novia, la iglesia, será el momento de reanudar la alegría y el regocijo. Sin pasar por alto, que también será un tiempo para dar gloria y honor al gran Dios, esta alegría y regocijo, compartido con Dios el Padre, su Hijo y toda la hueste angelical del cielo, superará cualquier cosa que hayamos visto o experimentado antes.




Los primeros cristianos creían que Jesús era el siervo sufriente de Isaías (Hechos 8:32). El apóstol Pablo describe a Jesús como el Cordero de la Pascua (1 Corintios 5: 7). El apóstol Pedro explica que los creyentes son redimidos “con la sangre preciosa de Cristo, como la de un cordero sin mancha” (1 Pedro 1:19 NVI)
Del mismo modo, las imágenes del matrimonio y la boda se expanden y se completan en el Nuevo Testamento con la venida de Jesucristo. El primer milagro de Jesús tiene lugar en la fiesta de bodas en Caná (Juan 2: 1–11). Juan el Bautista llama a Jesús el Novio (Juan 3: 27–30).
Y Jesús mismo a menudo habla del Reino de Dios en términos de una fiesta de bodas alegre (Mateo 8:11; 22: 1–14; 25: 1–13; 26:29; Lucas 13: 28–29; 14: 15– 24). Pablo presenta la metáfora de la Iglesia como la novia de Cristo. En Efesios 5: 25–27, explica que la relación entre esposos y esposas es como la relación entre Jesucristo y la Iglesia.
En el versículo 15, se enfatiza una vez más la severidad del juicio por venir, con las palabras, y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Todo esto nos lleva a la conclusión de que el día del juicio será demasiado tarde para que los hombres esperen que Dios los trate con misericordia. Una vez que la gracia de Dios ha sido rechazada, lo único que le espera al hombre es el inflexible juicio de Dios. La severidad de la escena que se describe aquí refuta contundentemente el concepto popular de que Dios es un-Dios que al final de cuentas, tratará a todo el mundo solamente con la abundancia de su amor. En realidad, el Señor quebrantará a las naciones con vara de hierro y las poseerá de un extremo al otro de la Tierra.
Este es un tema de los tiempos finales, que resulta altamente controversial porque ningún hombre sobre la tierra sabe cuándo acontecerá la segunda venida de Cristo Jesús; o más bien; el levantamiento o arrebatamiento de la iglesia, junto a los muertos en Cristo resucitados.
Es por ello que debemos estar más firmes que nunca, el que tiene oídos para oír, oiga.
Los creyentes hoy están experimentando una comunión cercana y eterna con Dios, desde el momento de su salvación. Pero cuando el Novio levante a su novia a la nueva tierra, cuando se consuma el compromiso, esa relación superará por mucho cualquier cosa que podamos experimentar actualmente. ¿Has aceptado la propuesta de matrimonio con Cristo? ¿Te estás preparando como una novia que se prepara para su novio?
Si no has dado el paso te invito a que te acerques al Padre, él te espera con sus brazos abiertos. Ya El dio el primer paso, murió por ti, solo te resta creerlo de todo corazón y en agradecimiento honrarle y servirle.
Oracion
Padre eterno que estas en los cielos, santificado sea tu glorioso nombre, venga hoy tu reino y hágase tu voluntad, aquí en la tierra como en los cielos. Permíteme estar delante de tu presencia, y que solo pueda decir has de mi como tú quieras. No permitas que nada desvié mi mirada de tu reino eterno Padre. Dame las herramientas que necesito cada día, para poder seguir esperando ese día Glorioso en el cual vendrás por tu iglesia. Ayúdame hacer tu voluntad, y a escuchar siempre la voz del Espiritu Santo, nuestro Consolador, nuestro Ayudador; hasta el día que pueda verte cara a cara.
Te pido Dios que ayudes a las vidas que se encuentran en necesidad y que hoy están leyendo esta corta oración, que hoy puedan sentir los ríos de tu Espiritu sobre ellos; Que hoy puedan tener una experiencia contigo y puedan abrir sus corazones y recibirte con gozo.
Te alabo Dios y oro en el nombre de tu poderoso Hijo Jesus. ¡¡¡Amen!!!
¡Dios te continue bendiciendo!
Tu hermana y amiga en Cristo, July M Quiñones.
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