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El de repente de Dios

Tema: Lo que provoca Dios                                                           

Título: El de repente de Dios    

Propósito: Conocer la obra del Espíritu Santo                                     

Cita Bíblica: Mateo 13: 35-37

35 »Por lo tanto, manténganse despiertos, porque no saben cuándo volverá el dueño de la casa, si al atardecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; 36 no sea que venga de repente y los encuentre dormidos. 37 Lo que les digo a ustedes, se lo digo a todos: ¡Manténganse despiertos!»

 

En este tiempo, los creyentes vivimos completamente dirigidos por el poder del Espíritu Santo, pero mientras más lo pienso llego a la conclusión de que la mayoría de nosotros no hemos identificado al 100% que es o, mejor dicho, quien es realmente El Espíritu Santo en nosotros. CREO QUE, SI REALMENTE TUVIERANOS CONCIENCIA DE LO QUE PORTAMOS, SERIAMOS MUCHO MAS CONCIENTES, Y OBEDIENTES A SU VOZ.

          

 *Quiero exponer un ejemplo: Todos sabemos que cuando somos niños, respetamos, obedecemos fielmente a nuestros padres y nos sentimos seguros, dirigidos, confiados, pero sobre todo amados.

*Pero, al contrario, cuando crecemos, se nos complica mucho lo de obedecer, Ya no queremos ser guiados, ni dirigidos, ya no sentimos que nos tengan que proteger, y aunque sabemos que seguimos siendo amados por ellos, ya nosotros no sentimos la necesidad de repetirles a ellos cuanto le amamos, porque según nosotros lo saben. Y es en ese momento de preadolescencia, quizás ya joven, donde la relación con nuestros padres se va cortando, se va disipando, se va distanciando, se va enfriando, ya nos cuesta hablar con ellos, ya sentimos que no tenemos tema de conversación, y lo peor le huimos a que nos reprendan o nos señalen las cosas que hacemos equivocas, y que con amor ellos quieren corregir. O simplemente no queremos escuchar opiniones de su parte, porque se nos hace más fácil escuchar al de afuera.

* Pero también entramos en una nueva etapa, adultos, ya sea casados o no casados, con hijos o sin ellos, donde nuevamente necesitamos ser aconsejados y hasta posiblemente guiados y dirigidos. Anhelamos volver atrás y haber aprovechado el tiempo perdido. Reconocemos que todo lo pasado en la niñez era justo y necesario, y que los padres por lo general buscan lo mejor para sus hijos.  En ocasiones no nos cansamos de demostrar de muchas maneras nuestro agradecimiento, nuestro amor. Comenzamos a narrar historias de lo que fue, y hasta nos avergonzamos de muchas de ellas.

Esto me hace hacer una analogía, sobre nosotros y la etapa en la que posiciono nuestra relación con el Espiritu Santo.  

            *Muchos reciben a Cristo en su corazón y son como niños dejándose llevar por el Espiritu Santo en sus vidas y caminando según su norte. Haciendo pronta la manifestación de los frutos del Espiritu Santo. Tratando de agradarle en todo momento, y sobre todo haciendo notable su presencia. Abrigados bajo su poder en todo momento, y cautelosos de salir del caparazón sin su presencia. Con miedo a ser débiles fuera de su abrigo.

            *Otros lo reciben como adolescentes rebeldes, queriendo que el Espiritu Santo trabaje en sus vidas a su ritmo y tiempo y con la menor intimidad posible. De lejitos, posiblemente más de lejos que de cerca. En ocasiones sin darle participación, aunque El siga estando presente en todo momento, frenan su manifestación.

* Pero otros reciben a Cristo, siendo maduros, entendidos, de que la única manera de mantenerse de la mejor manera posible es con la participación del Espíritu Santo en sus vidas. Han entendido que probaron por mucho tiempo tantas cosas que no los llevaron a nada positivo y por fin se dieron la oportunidad de tener algo puro, genuino, que brinda paz, consuelo, restauración, y dirección a la vida eterna. Y comienzan en un nuevo andar en el ES, en un aprendizaje, firme y constante.

Jesús se refirió al espíritu santo NO como una fuerza SINO como una persona 

(Juan 14:26) Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Debo enfatizar que El espíritu Santo es una persona de la trinidad, Padre Hijo y Espiritu Santo.

a)   el espíritu santo tiene emociones (efesios 4:30)

30 y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

b)   el espíritu santo tiene voluntad (1 corintios 12:8-11)

8 porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. 11 pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.       

c)   el espíritu santo tiene intelecto (1 corintios 2:11)

11 porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

¿Cuándo recibimos el espíritu santo en nuestra vida?

Lo recibimos según nos enseña la palabra en el momento que creemos en Cristo como Señor y Salvador de nuestra alma. efesios 1:13

13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,

Solo quiero traer en esta mañana el de repente de Dios, El de repente que puede ser hoy, y el que ya fue.

El que fue, por que en el momento que menos pensabas, paso el de repente de Dios en tu vida y el de hoy porque es una nueva oportunidad la que estas escuchando, de dejar que el Espiritu Santo te visite esta mañana, pero sobre todo te selle.

Cuáles son las funciones del Espíritu Santo en el creyente

  • Da testimonio de nuestra salvación (romanos 8:16)
  • Nos guía para conocer y obedecer la verdad de dios (juan 16:13)
  • Nos capacita para servirle al señor (hechos 1:8)
  • Reviste de poder nuestras oraciones (romanos 8:26-27)
  • Recordarnos las palabras del señor a nuestro corazón (juan 14:26)
  • Él es las arras de nuestra redención (efesios 1:13-14) (Prenda o señal entregada como garantía en algún contrato o concierto.)
  • Produce en nosotros la regeneración (juan 3:3-6)

 Entendamos que Espiritu Santo en nosotros es Dios mismo,

seamos más receptivos, seamos intencionales, seamos más funcionales, seamos más íntegros, seamos más sinceros, seamos más activos, seamos más dispuestos, pero, sobre todo, dejemos de ser nosotros para que viva Cristo en nosotros y a través de su santo espíritu seamos dirigidos.

Todo lo que anhelamos de Dios viene como fruto o resultado de la oración. Orar no solo es pedir sino también tener intimidad con el Señor, para que se manifieste su Santo Espíritu.

Aprende a vivir en el de repente de Dios, déjate sorprender, déjate dirigir, El llamo, el capacitara. mantengámonos despiertos, El dueño vendrá a buscar lo suyo, que nos sorprenda velando lo que nos dejó.

Reflexión final: El tiempo de Dios es perfecto, él tiene todo en sus manos. Él no se tarda, y tampoco llega antes, él sabe cómo y cuándo hacer las cosas. Nosotros debemos seguirle y amarle con todo nuestro corazón, confiando en su bondad y poder. La bendición completa está en caminar en los tiempos de Dios. En el de repente de Dios. Aprovecha la llenura del Espíritu, vive cada día como si fuera tu última oportunidad de adorar, no es fácil, pero tampoco imposible, mientras más lo intentemos, más gracia y favor recibiremos, Dios mira nuestro corazón y se agrada de nuestra alabanza. Todo lo que hagamos es para–El. Nunca lo olvidemos. 

Habitando en su presencia

July Michelle Quinones Morales






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Habitando en su presencia

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