Mateo 6:17-18
17 pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
El ayuno, un tema muy controversial entre los creyentes, con puntos de vistas diferentes entre sí. Hoy comparto un pequeño estudio Bíblico y/o reflexión donde solo quiero plasmar, lo que el Señor a ministrado a mi vida a lo largo de mis años de creyente.
No es un foro de debate, mucho menos de imposición y/o critica; más bien es compartir lo que Dios ha hecho conmigo durante el tiempo que así he respondido al llamado del Padre a acudir a su presencia, dejando atrás todo distractor, todo aquello que estorba, entretiene y aleja de la presencia de Dios. Realmente no es el hecho de pasar hambre, es el hecho de doblegar nuestra carne, nuestra voluntad, nuestros deseos, para ser mucho más sensible a la voz del Espiritu, es una manera simbólica de rendición ante el Padre, donde le expresamos nuestra debilidad, para que mengue nuestro yo, y solo se manifieste su poder en nosotros.
 |
| El ayuno |
Es interesante ver los debates que se llevan a cabo, en cuanto a la manera de ayunar; Creo y entiendo que lo más importante es alejarte de los distractores que no te permiten acercarte a Dios. Ayuna de todo aquello, que te es de tropiezo, un tv, un celular, una computadora, amistades, comida, juegos, hablar en exceso, de alimento, en fin, tu conoces lo que en ocasiones te ata, te estanca y no te permite avanzar.
Dios no quiere sacrificios de nosotros para que obtengamos su atención, El busca adoradores en espíritu y en verdad, busca nuestra atención, nuestra sinceridad, nuestra alabanza y nuestra mejor adoración. Un corazón contristo y humillado en su presencia. Busca corazones puros e íntegros, fieles, obedientes, sumisos y humildes a su llamado.
Entendamos que no es por obras, es por fe, pero la fe sin obras es muerta. Dios demanda de nosotros y es una forma de agradecerle tanto amor inmerecido. Cuando somos sensibles a su voz, cuando hacemos que la carne mengue, se crece el espíritu, y El padre nos quiere andando en el espíritu, alimentando el espíritu, para obtener todas aquellas herramientas necesarias para vencer en su nombre las artimañas del enemigo.
Sabemos que el Espiritu Santo de Dios está en nosotros, sabemos que el Antiguo Testamento se les ordeno a hombres y mujeres ayunar y orar en diferentes ocasiones, para hallar el favor de Jehová en diferentes situaciones. Y que hoy para nosotros es voluntario; pero también muy recomendado. El mismo Jesucristo nos lo modelo, y siempre le hizo bien. Ayunar es un acto voluntario, intimo, secreto que acrecienta la relación con nuestro Padre Celestial, el que lo practica solo puede expresar bellos testimonios de como el poder y la manifestación de Dios se hacen tangibles en milagros de sanidad, milagros de provisión, en crecimiento espiritual, madurez, en fin, se ha hace sentir en nuestras vidas.
Este nuevo año, propón en tu corazón, separarte en lo secreto, en lo íntimo, con tu Padre; y simplemente testifica tus experiencias con otros. Si quieres compartir tus testimonios accede al area de comentarios y expresa como el Señor ha obrado en tu vida, en tu casa, en tu familia, en tu trabajo, en fin, en todo.
Siempre debemos tener, un propósito por el cual queremos ofrecer nuestro ayuno, ese sera el motor que nos impulsara y nos tendrá motivados en ese periodo que ocupemos, luego el Espiritu Santo se encargara de guiarnos y fortalecernos en el proceso. A qui te dejo una guía de oración, que sera de mucha bendición a tu vida... adelante...
Oración para entregar el ayuno
¡Padre amado que habitas en los cielos!, en este momento me dispongo Dios a terminar este periodo de ayuno y oración, he ofrecido este tiempo como prueba del compromiso y amor, pero sobre todo de mi obediencia hacia a ti. Con este acto te pido perdón por cada una de mis faltas, de mis errores, de mi desobediencia, de mi falta de búsqueda, jamás se asemeja al gran sacrificio de cruz que paso tu Hijo Jesús en la tierra; pero tampoco busco ello, ya que solo ese sacrificio fue suficiente. Hoy solo nos pides una adoración en espíritu y en verdad y es lo que humildemente vine a ofrecerte.
Padre amado, agradezco la fortaleza y cada momento donde me hiciste sentir más de cerca tu presencia. De la misma manera, te pido que este tiempo de ayuno y oración continúen fortaleciendo el vínculo contigo mi Señor.
Ayúdame Dios mío, a ser una mejor persona, siguiendo cada uno de los mandatos y las enseñanzas que Jesús nos enseñó en su estadía en la tierra. llénanos con tu amor y tu bondad para qué sigamos siendo aceptos delante de ti.
Dios no permitas que me aleje de ti, y ayúdame cada día a Habitar en tu presencia.
Amen...
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por visitar este espacio, Tiempo de intimidad con Nuestro Padre Eterno, Habitando en su presencia, deja tu mensaje y en la mayor brevedad contestare el mismo... Dios te continue bendiciendo